Contiene una gran rigidez estructural complementada con una excelente relación precio/ aislamiento.

Con el poliuretano obtenemos la máxima adherencia sobre cualquier superficie consiguiendo un aislamiento continúo sin juntas.

Elimina todos los puentes térmicos que pueda haber con el exterior, es decir, sella todos los agujeros que tenga un techo, pared, etc., impidiendo así, la penetración de frío, calor, agua, insectos.

Prolonga la vida útil de las cubiertas tratadas. Actúa como amortiguador de vibraciones.

Considerable ahorro de energía tanto en refrigeración como en calefacción.

No absorbe la humedad ambiental.

Es posible aplicarlo sobre cualquier tipo de material, bien sea ladrillo, cemento, metal, asbesto-cemento, cartón, materiales plásticos, etc.

Puede traficarse casi inmediatamente después de aplicado.

La apariencia interior es rugosa, similar a los acabados del cielo raso. Si desea pintar la superficie interior, debe aplicarse pintura con base de caucho clorado o en aceite (esmalte sintético)

Resistente a las chispas y calor radiante.

No se requiere transportar, ni almacenar grandes volúmenes de material aislante.

Para 200 m2 de superficie en un espesor de 25mm se requiere sólo entre 240 a 270 Kg. en condiciones ideales de aplicación.

A diferencia de otros aislantes no es atacado por los roedores.

Evita la mano de obra para instalación de herrajes y accesorios requeridos en los demás productos térmicos.

Excelente para rehabilitar techos en mal estado o con inadecuada aislamiento proporcionándoles protección termo hidrófuga.

Resistente al fuego, auto extinguible.

No anida insectos, contrariamente a lo que ocurre con el poliestireno expandido, donde se suelen instalar hormigas y vinchucas.